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el trAsgU d´aRecEs

08/12/2007 GMT 2

Entrevista a Ara Antón

damian @ 03:56

La edición de güei del Diario de León inclúi una perinteresante entrevista d´Emilio Gancedo a Ara Antón, una escritora llionesa que ta acabantes d´espublizar «Astures. Último bastión», un llibru sobre la llucha de los ástures escontra Roma
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Ara Antón es una de las poquísimas escritoras que ha sabido ver el inagotable potencial literario de la historia leonesa. Con novelas como El velo , La única puerta o Leyendas de amor y muerte nos había introducido en los turbulentos años del Reino de León, época llena de crueldad y aventura como pocas. Ahora echa la vista aún más atrás y narra la épica resistencia frente a Roma de los antepasados comunes a leoneses y asturianos en su libro Astures. Último bastión (editorial Edilesa), que presentó el pasado martes en la capital.

-¿Llevaba tiempo con el gusanillo de lo astur?

-De las cosas de León me interesa todo. Hace ya años que me vengo dando paseos por las ruinas de Lancia y siempre me pregunto lo mismo: ¿Por qué siempre se pone como ejemplo de la resistencia de Hispania contra Roma el sitio de Numancia, que tuvo lugar en el 130 a. C.? ¿Y por qué el cartel situado en la entrada del yacimiento la anuncia como «ciudad romana»? Tiene una parte romana, es verdad, pero los historiadores clásicos, Dión, por ejemplo, la llaman «la más importante ciudad de los astures».

-¿Cuáles son las fuentes históricas de las que ha echado mano para levantar la armazón de la novela?

-Los historiadores clásicos, que es casi lo único que hay; e incluso los testimonios de éstos son contradictorios en algunos puntos. Tampoco se ponen de acuerdo los historiadores actuales. Leí la teoría de Eutimio Martino sobre la famosa batalla de Bérgida, que él sitúa en la zona de Valdeburón. Teóricamente estaría en la frontera de los astures con los cántabros, por eso yo les hago luchar juntos pero bajo el mando de un caudillo astur.

-¿Cree que novelas históricas como éstas pueden ayudar a hacer comprender mejor los hechos del pasado?

-Siempre lo he creído. Un libro de historia, convencional, te hincha a datos, batallas y nombres de reyes. Cuando todo esto lo recubres de una anécdota, resulta mucho más sencillo de comprender. Sobre todo me interesa que los jóvenes puedan descubrir la historia gracias a libros como éste. Se pasan el tiempo con maquinitas y juegos de ésos y no saben que en su propia tierra se vivieron las más grandes aventuras y que en ella vivieron grandes guerreros.

-Lo cierto es que hasta ahora muy pocos escritores se han atrevido a novelar esa parte de nuestra historia; pero tampoco las instituciones hacen demasiado por divulgarla.

-Yo a eso le llamo de una manera: desidia. Por ejemplo, hoy en día el nombre de «astur», para muchos, sólo designa a los asturianos actuales, pero ese no es el pueblo astur, es parte del pueblo astur, que iba mucho más allá, incluyendo León, donde estaba el gran río que daba nombre al país entero (el Astura es el Esla actual) y su ciudad más importante. No acabo de entender por qué no somos capaces de valorar este tipo de cosas.

-En 1995 se celebró en Gijón la monumental exposición «Astures». A pesar de que la mayoría de las piezas expuestas procedían de León, ninguna institución leonesa la solicitó...

-Es que es eso, desidia, abulia, pudor, no sé qué nos pasa a los leoneses... Es como el tema de la resistencia ante la invasión musulmana; siempre se habla de Asturias como si fueran los únicos, pero, ¿y León? de nosotros no se habla, cuando la resistencia fue cosa de ambos pueblos. Los asturianos se atrincheraron detrás de las montañas, pero los leoneses resistieron.

-Supongo que será difícil ponerse en la mente del antiguo habitante de estas tierras, la romanización fue muy intensa...

-No es tan difícil. Ahí está el famoso texto de Estrabón sobre las costumbres de los «montañeses», como él los llama, las costumbres celtas. Ahí nos habla de los usos de la gente de la montaña, algunos de los cuales siguen vivos o lo han estado hasta hace poco. Las fiestas, por ejemplo, o los lugares sagrados, simplemente barnizados luego por el cristianismo, pero que son los mismos. El festejo de los solsticios, la recogida de las cosechas... también me he fijado mucho en los hábitos de nuestra gente: esas aldeas en las que, aunque sólo queden cuatro paisanos, se siguen gobernando a sí mismos gracias al concejo, casi independientes.

-¿Qué es lo que más le llamó la atención de los astures después de haberse documentado sobre ellos?

-En resumen, dos cosas: su ansia de libertad, a la que amaban incluso por encima de su propia vida, y su conexión, su integración en la naturaleza; para ellos el entorno es mágico, cada árbol, fuente o río, cada elemento que les proporciona sustento, cada parte del paisaje está insuflado por un espíritu o un genio, que por supuesto eran adorados.

-¿Conocemos los leoneses esta parte de nuestro pasado? ¿Piensa continuar escribiendo sobre los astures?

-No, existe un gran desconocimiento general, así que espero aportar un poco de luz con esta obra. En cuanto a lo de continuar con los astures, la verdad es que, más que elegir yo los temas, son éstos los que me eligen a mí.

Comentarios

Un comentariu »

  1. Gracias Ara por darme a conocer la forma de ser de mis antepasados leoneses. Me ha encantado escucharte hablar sobre su adoración a la naturaleza que les sustentaba. Y su ansia de libertad, de identidad propia. Seguimos siendo iguales en lo esencial, más o menos cobardes para luchar por nuestras señas, pero posiblemente tan asumidas y arraigadas como cada región de España. Un saludo y gracias a Dios por la existencia de escritoras como Ara, es admirable, estoy muy orgullosa de ser de su misma tierra.

    feli | 19-05-2008 - 23:14:12 GMT 2 #

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